La zahorra es un material granular en el que partículas de distintos tamaños se combinan en una distribución determinada y, al compactarse, se entrelazan para soportar la carga. Un montón de piedra triturada de un solo tamaño no compacta; la función de la zahorra es rellenar los huecos con partículas más finas y construir un esqueleto portante.
Las capas de una carretera: subbase, base, capa de rodadura
La sección transversal de una carretera se construye por etapas de abajo hacia arriba. En la parte inferior se encuentra la explanada (el terreno preparado). Sobre ella se coloca la subbase: una capa más económica, gruesa y de mayor espesor. Encima se sitúa la capa de base, cuya granulometría se controla de forma más estricta, y en la parte superior se extiende el pavimento de asfalto u hormigón.
Cada capa reparte la carga que recibe de la superior y la transmite a la inferior. El ahorro realizado en las capas inferiores se roba de la vida útil del asfalto superior: un pavimento tendido sobre una base con capacidad portante insuficiente se asienta y se agrieta en su primer invierno.
Granulometría: el verdadero nombre de la mezcla
El rendimiento de la zahorra reside en la distribución del tamaño de sus partículas. Las partículas gruesas forman el esqueleto, las medianas el entrelazado y las finas rellenan los huecos. Cuando la distribución falla, aparecen dos problemas típicos:
- Exceso de finos. El material se convierte en barro al mojarse, la capacidad portante disminuye y aumenta la susceptibilidad a las heladas.
- Falta de finos. Los huecos no se rellenan, no se logra la compactación y la capa queda suelta.
Por eso la zahorra no es simplemente el material tal como sale de la cantera; es una mezcla construida de forma controlada tras el machaqueo, el cribado y, cuando es necesario, el lavado. La selección de fracciones y la calidad del árido son los otros eslabones de esta cadena de producción.
Compactación y contenido de humedad
La zahorra no compacta correctamente ni en seco ni en mojado. Cada material tiene un contenido de humedad óptimo en el que alcanza su densidad máxima; la compactación en obra se realiza cerca de ese valor. El espesor de la capa también es importante: en una capa gruesa tendida de una sola vez, la parte inferior no compacta mientras que la superior parece compactada.
- El extendido se realiza en tongadas, y cada tongada se compacta por separado.
- La compactación se controla mediante ensayos de campo; no se acepta a ojo.
- El material tendido en una obra de verano se seca rápidamente; el riego forma parte de la compactación.
¿Qué material para qué trabajo?
Una orientación general:
- Relleno y nivelación: mezclas más económicas y gruesas.
- Subbase: zahorra con granulometría amplia.
- Capa de base: material cribado con un control más estricto; en tráfico elevado se prefieren mezclas elaboradas en planta.
- Capa de drenaje: fracción gruesa lavada con bajo contenido de finos.
La decisión final depende de la carga de tráfico del proyecto y del estudio geotécnico. Antes de que el material salga hacia la obra, debe saberse en qué capa se va a utilizar; el mismo montón no sirve para cualquier trabajo.




