La obra piensa en volumen (m³), mientras que la báscula pesa en toneladas. El puente entre ambas unidades es la densidad aparente del material, un valor que varía según el material, el tamaño de partícula, su humedad y la compactación del acopio.
La lógica de la conversión
El peso de un metro cúbico de árido no es un número fijo. Incluso el material de la misma cantera pesa de forma distinta en acopio suelto que compactado. Por eso, el cálculo se basa en estos tres datos:
- Densidad aparente: la densidad del material en estado suelto o compactado.
- Humedad: el material húmedo pesa más, pero su volumen no cambia.
- Margen de esponjamiento / compactación: el material extendido y compactado in situ ocupa menos espacio que su volumen en el camión.
El enfoque correcto es calcular el pedido a partir del volumen compactado in situ necesario y confirmar con el productor el factor de conversión aplicable a esa obra. Este valor varía según la fracción; la arena y la grava gruesa no dan la misma cifra.
Secuencia práctica de cálculo en obra
- Determine la superficie a cubrir y el espesor de la capa compactada: superficie × espesor = volumen in situ.
- Añada el margen de compactación: el volumen suelto que llega a la obra es mayor que el volumen in situ.
- Convierta a toneladas con el factor de conversión correspondiente a esa fracción.
- Divida entre la capacidad del camión para obtener el número de viajes.
- Deje un margen de pérdidas: las pérdidas en los bordes, los ajustes y la tolerancia de medición son reales.
Plan de transporte y entrega
Que el material esté listo en la cantera y que llegue a tiempo a la obra son dos cosas distintas. El pedido no debe cerrarse sin haber tratado estos puntos en el plan de envío:
- Acceso: la anchura del camino, la pendiente y el espacio de maniobra del camión. Un camión grande no puede descargar en una parcela estrecha.
- Punto de descarga: evite manipular el material dos veces; el acopio debe quedar cerca de donde se vaya a utilizar.
- Intervalo entre viajes: un camión esperando en obra y un equipo sin material son, ambos, un coste.
- Tique de báscula: el registro del peso entregado se conserva tanto para la certificación de obra como para la trazabilidad.
- Demanda estacional: la demanda regional aumenta en los meses de verano; confirme el calendario antes de comprometer una fecha.
Almacenamiento en obra
Si los acopios se mezclan entre sí, se pierde la ventaja de la fracción. Los distintos tamaños deben almacenarse por separado, sobre una superficie limpia; el material contaminado con tierra causa problemas en el hormigón y en la base. La altura del acopio tampoco es ilimitada: en un montón alto las partículas gruesas se deslizan hacia los bordes y el material se segrega.




